Siempre he sido un defensor de las tecnología en cualquiera de sus variantes como medio para mejorar nuestra calidad de vida, aumentar la productividad, comunicarnos de forma más eficiente, etc. El problema es que en muchos casos el desconocimiento y el mal uso de algunas herramientas, hacen que éstas tengan mala fama o se asocien a un determinado uso que no refleja la realidad. Éste es el caso del software de mensajería, en cualquiera de sus variantes: messenger, gtalk, yahoo messenger, icq, etc. Sea cual fuere la plataforma, la mensajería instantánea se asocia inevitablemente al “chateo” adolescente y ocioso y, el solo hecho de insinuar que puede utilizarse como herramienta de trabajo, hace que las sospechas se disparen.
Os dejo el enlace a un artículo en la misma línea en El Blog Salmón, titulado “Usa el Messenger en el curro, puede aumentar la productividad”.